Los celos retrospectivos y la terapia cognitiva

jueves, enero 29, 2015

Los celos retrospectivos y la terapia cognitiva

Hoy vamos a estudiar cómo aplicar las tecnicas de la terapia cognitiva a la resolución del problema de los celos retrospectivos o celos del pasado. Veréis como poco a poco, en conjunción con otras técnicas, vuestros pensamientos repetitivos van cesando y dejando paso a la paz y la calma. Os recuerdo que podéis consultar el post sobre terapia cognitiva si queréis más información.

Partimos de la base de que el estado de una persona que sufre de celos del pasado es bastante angustioso. Esa persona se angustia pensando lo que su pareja hizo en el pasado. Sufre pensando que su pareja actual ha estado enamorada en otras ocasiones y ha disfrutado del sexo con anterioridad.

Recordemos qué nos dice la terapia cognitiva: no sufrimos por la situación en sí, sino más bien por lo que pensamos acerca de ella. Estamos llenos de pensamientos irracionales que nos hacen sufrir sin motivo; pero hay solución. Estos son los elementos que debemos identificar:

  1. ¿Qué me hace sentir mal?
  2. ¿Qué pienso? ¿Cuáles son las creencias irracionales?
  3. Diálogo interno
  4. ¿Qué pienso ahora? ¿Cuál es el pensamiento racional?

Vamos a aplicarlo.

¿Qué me hace sentir mal?

En primer lugar, hemos de identificar la situación o circunstancia que nos causa el dolor. En nuestro caso es muy sencillo: sufrimos porque visualizamos a nuestra actual pareja viviendo relaciones anteriores. Seguramente, la imaginamos disfrutando de esas relaciones.

Pues bien, según la terapia cognitiva, esto no es lo que nos hace sentir mal: lo que nos hace sufrir es lo que pensamos nosotros acerca de esa situación.

¿Qué pienso? ¿Cuáles son las creencias irracionales?

Voy a intentar replicar los pensamientos irracionales que podría experimentar una persona que sufre de celos del pasado:
En aquella época, mi pareja estuvo disfrutando como nunca antes de una relación. Seguro que quedaban todos los días y se besaban y abrazaban sin control. Harían muchísimas veces el amor. Se dirían muchísimas veces que se querían. La persona que estuvo saliendo con mi pareja se quedaría destrozada, igual que me quedaría yo, en caso de que esta relación se terminara. Seguro que todos los momentos que ha compartido conmigo ya los ha disfrutado con esas otras personas (con sus anteriores parejas). No soy el primero que ha pasado por sus brazos ni se sorprende cuando me esfuerzo tanto en emocionarla con ideas nuevas. 
Cuando se cruzan por la calle, se miran y recuerdan el pasado. Un pasado en el que ambos se querían y disfrutaron juntos. A veces noto cierta incomodidad en mi pareja cuando ve a su ex. Seguro que aún quedan rescoldos de aquella pasión.
Yo nunca he disfrutado de una relación de la manera en que disfruto de esta. Sin embargo, mi pareja ya ha estado en los brazos de otras personas y conoce perfectamente lo que es el sexo. Seguro que con sus anteriores parejas ha disfrutado tanto como conmigo.
Sus parejas anteriores eran más atractivas que yo.  

El diálogo interno

Esta es la parte más difícil. Aquí es donde debemos identificar las creencias irracionales anteriores: es decir, aquellos pensamientos que nos hacen sufrir porque son exagerados o porque son falsos. Por ejemplo:
Mi pareja estuvo disfrutando como nunca antes de una relación.
No sabemos lo que nuestra pareja hizo en aquella relación. Lo que sí sabemos es que esa relación se terminó, gracias a lo cual, nosotros nos hemos convertido en su nueva pareja. Puede que disfrutaran mucho y puede que no. Pero eso nos da igual porque es algo normal y racional. Es decir, que una persona conozca a otra y se relacionen emocional y físicamente es absolutamente normal. En cualquier caso, es irracional pensar que nuestra pareja disfrutó como  nunca antes: no lo sabemos, no podemos decir eso libremente porque nos hace sufrir irremediablemente.
Quedaban todos los días y hacían el amor sin control
Tres cuartos de lo mismo: no lo sabemos. Puede que hicieran el amor o puede que no; pero es absolutamente normal que lo hicieran. ¿Acaso no lo hacéis vosotros ahora? ¿Por qué coartar la libertad de nuestra pareja en el pasado? No tiene sentido. Es absurdo e inútil; y lo más importante: es imposible controlar el pasado (mucho más un pasado que ni siquiera nos pertenece).
Se dirían muchas veces que se querían.
Vuelta al mismo sitio: cuando dos personas se enamoran, es normal que se dediquen palabras bonitas. Pero en cualquier caso: ¿estabas tú allí para saber si tu actual pareja le decía muchas veces a su antigua pareja que la quería? ¿Por qué insistes en hacerte daño?
Seguro que sufrieron cuando la relación se acabó.
Si son personas racionales (a diferencia de ti) seguramente lo pasarían mal unos días, pero luego continuarían con su vida, echando de menos los momentos buenos y pensando que en otro momento conocerían a otras personas con las que compartir su vida. De hecho, tu pareja te conoció a ti. El problema es que piensas que sufrieron mucho porque comparas tus sentimientos y tu relación con algo que tú no viviste. Te quieres convencer de que tu relación es similar (o peor) que la que tu pareja tuvo en su momento. Pues perdona pero eso es totalmente falso, porque tú no estabas allí para valorar su relación y, por tanto, no puedes comparar algo que ni siquiera conoces... Y en el caso de conocerlo, tampoco podrías compararlo porque cada relación es única.
Los momentos que ha compartido conmigo los ha disfrutado con otras personas
La afirmación anterior ya es absolutamente neurótica: los momentos que ha compartido contigo no los puede haber disfrutado con otra persona: sólo puede haberlos disfrutado contigo y son únicos. Los momentos que habéis vivido juntos son vuestros y de nadie más. Sí, también los momentos que compartió con otras personas son de ellos y no te pertenecen. Pero, ¿acaso no crees que esos momentos no serían tan buenos cuando aquella relación se terminó?
No soy el primero que ha pasado por sus brazos ni se sorprende cuando intento emocionarla con ideas nuevas.
Bueno, esto ya es el colmo. Entonces al final todo se reduce al orden en el que nos introducimos en su vida... Según tus pensamientos, el último es el que menos disfrutará de la relación con esta persona. Pues vaya leche. Vamos a ilustrar un ejemplo:

Imagina una relación de pareja donde existe maltrato físico o psíquico. ¿Crees que esa relación debería continuar? Obviamente, NO. Imagina que es tu pareja la que ha salido de esa relación. Al cabo de un par de años, la conoces y te enamoras de ella. Te cuenta su vida y descubres que estuvo conviviendo con una persona que la maltrataba. ¿Qué piensas? Obviamente, te solidarizas con ella y crees que la decisión de abandonar a su antigua pareja fue acertada. ¿Dónde piensas que es más feliz, en su antigua relación o en la relación que tiene actualmente contigo? Obviamente, en la relación que mantiene actualmente contigo.

Pues bien, lo anterior aplícalo al caso en el que tu actual pareja ha conocido a otras personas y ha mantenido otras relaciones QUE NO HAN FUNCIONADO. Esta es la clave. En sus antiguas relaciones existió algo que provocó que no funcionaran adecuadamente, motivo por el que HOY ESTA CONTIGO. Tu pareja es mucho más feliz contigo que con cualquiera de sus antiguas relaciones. Vive su presente contigo. Proyecta su futuro contigo. El pasado no funcionó y es lo que ha provocado que hoy duerma junto a ti.

Y lo que es más importante, si hubiera sido más feliz en alguna relación anterior; si tu pareja pensara que contigo no es tan feliz como lo ha sido en el pasado, no tengas la más mínima duda de que vuestra relación se habría acabado. Las personas no somos ONGs que nos juntamos con otras personas para hacerles un favor. Si permanece junto a ti es porque la haces feliz, tanto o más de lo que ha sido en el pasado. Nunca menos.
Cuando se cruzan por la calle, se miran y recuerdan el pasado. Un pasado en el que ambos se querían y disfrutaron juntos. A veces noto cierta incomodidad en mi pareja cuando ve a su ex. Seguro que aún quedan rescoldos de aquella pasión.
Claro, tiene unos recuerdos tan espectaculares e impactantes acerca de lo que vivió con su ex en el pasado, que cada vez que lo ve sale corriendo para suplicarle que vuelvan a estar juntos... ¡Por favor!

Es normal que los estímulos despierten sensaciones, emociones e incluso recuerdos en nuestro interior. Cuando vemos una fotografía, por ejemplo, es habitual recordar el día en el que nos hicimos esa fotografía, con quién estuvimos, etc... Ahora bien, pensar que cuando tu pareja se cruza con su ex recuerda los momentos vividos a su lado con una pasión y un fuego interior incontrolables es, cuanto menos, neurótico. Si tu pareja recordara su pasado con la intensidad con la que tú crees, no te quepa la más mínima duda de que ya se habría marchado de tu lado.

Tu pareja puede recordar cosas bonitas cuando ve a una expareja, de la misma forma que puede recordar cosas bonitas cuando ve una foto con amigos. Sin embargo, las sensaciones que experimenta no son mejores ni más "elevadas" que las que experimenta cuando está contigo. Convéncete de ello. Tú pareja no es una ONG. Está contigo porque le aportas cosas; está contigo porque eres bueno para ella.
Yo nunca he disfrutado de una relación de la manera en que disfruto de esta. Sin embargo, mi pareja ya ha estado en los brazos de otras personas y conoce perfectamente lo que es el sexo. Seguro que con sus anteriores parejas ha disfrutado tanto como conmigo.
Pues enhorabuena!!! Si nunca has disfrutado de una relación como con esta, en la que te sientes una persona realizada, con ganas de vivir y de disfrutar cada segundo, te puedes convencer de que te ha tocado la lotería.








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2 comentarios

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Laetitia
AUTHOR
25 de marzo de 2015, 20:51 delete

Muy bueno tu post. Me gustaría contactar contigo.

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Tomás
AUTHOR
24 de junio de 2015, 19:29 delete

Me gustaron mucho los artículos respecto a los celos. Pero ¿se trata realmente de baja autoestima solamente?
No puedo ejemplificar sin contar mi caso:
Cuando mi esposa y yo èramos amigos antes de comenzar a noviar y luego casarnos (hace màs de 10 años) ella me habìa platicado sobre sus ex novios. Me dijo que habìa tenido uno que era màs guapo que yo y otro con el cual sentìa una gran atracciòn fìsica, que los habìa llevado a tener sexo a diario, incluso hasta lo habìan hecho en una piscina de un club mientras nadie estaba ahi, pero el sujeto era una basura de persona, que solo la querìa por lo sexual y por eso ella lo dejò.
Todo esto fuè parte del pasado y obviamente nunca màs me hablò de ellos apenas comenzamos a noviar. Pero el pasado no se puede borrar, y cada uno es esclavo de sus palabras y de sus actos.
Con el correr de los dìas, meses y años, comenzaron a darse ciertos hechos que me llevaron a la amargura.
Un dìa estando solos, en la piscina de una amiga que nos habìa prestado la casa mientras vacacionaba, le propuse hacer el amor allì mismo pero mi chica se negò alegando que "alguien podìa escucharnos", hecho que pareciò no molestarle años atràs con su ex novio (y si con el tiempo cambió su forma de pensar ¿para qué me lo contó como algo destacable lo que había hecho con él?)
Años despuès de ese lamentable hecho, cuando ella y yo comenzamos a convivir, encontrè un armario lleno de àlbunes de fotos de ella con dos de sus ex novios, diarios personales en los que los mencionaba y muchas otras cosas. Para mì eso fuè una puñalada a mi autoestima. Sentì una furia atròz y botè cientos de esas cosas a la basura. Esto sumado a una gran mansedumbre a nivel sexual, tornaron mi vida una pesadilla. Me sentì desvalorizado; un plato de segunda.
Para colmo de males, una supuesta amiga, percatàndose de mi problema de pareja, se arrimò a mì pretendiendo comprenderme cuando lo que querìa era seducirme. Estuvo haciendo un trabajo fino por màs de un año, y durante una horrible discusiòn con mi novia, fuì a verla y nos besamos. No pasò màs nada y lo cierto es que hasta sentì asco de haberlo hecho. Le dije que no querìa verla màs y regresè con mi chica a poner los puntos en claro. Ella reconociò que actuò mal y me perdonò. Años despuès nos casamos.
No tengo dudas de que mi esposa me ama, pero no soporto su pasado ni las comparaciones que hizo. Hoy dìa con 42 años, y un gran parecido con Kevin Sorbo, sè que me veo màs guapo estèticamente hablando, que muchos hombres màs jòvenes que yo, en los que el tiempo hizo estragos. Habrìa que ver al adonis con el que saliò como lo tratò el pasar la barrera de los 30.
En cuanto a su ex novio, el de la relaciòn basada en sexo, ella me negò la posibilidad de matarle el tanto y demostrarle que yo podìa ser tan bueno o mejor incluso que èl, cuando se negò a tener sexo en la psicina ese dìa.
Muchos diràn que "lo pasado pisado" o que "lo que no fuè en tu año que no te haga daño" pero comparar, atesorar fotos y recuerdos de tus ex y demàs, es hacer presente lo que deberìa de quedarse atràs. ¿Què se pretende que uno haga al ver las fotos de tu pareja con sus ex? ¿Que diga "què bien que lucìas con el sujeto que supuestamente era màs guapo que yo" o "no es ese el hombre con el cuàl follaban a diario, con el cual no podían parar de tener sexo que hasta en sitios públicos debían revolcarse"?

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