Mejorar la autoestima. Abajo los pensamientos negativos

viernes, enero 30, 2015

Uno de los pasos fundamentales para mejorar nuestra autoestima consiste en desechar, de una vez por todas, la autocrítica no constructiva a la que muchos de nosotros nos sometemos constantemente. Tenemos que comenzar a intercambiar los pensamientos.

Ninguna persona es perfecta, simplemente porque es imposible; de hecho, en términos emocionales, creo que sería imposible describir o definir qué es la perfección. Todos somos diferentes y todos tenemos cualidades y capacidades positivas y realmente asombrosas... ¿Por qué nos empeñamos en ocultar estas bonitas cualidades y nos fijamos solamente en aquello que no nos gusta? Hay que comenzar a cambiar el chip.

El diálogo interno: nuestro gran amigo... O enemigo

Es habitual que en muchos momentos de la vida mantengamos un diálogo interno (con nosotros mismos) acerca de aquellas cuestiones que nos preocupan o que nos rondan la cabeza. Por ejemplo, cuando vamos de camino a una cita con un amigo y llevamos varios minutos de retraso, podría ser normal para una persona de baja autoestima pensar lo siguiente:
Vaya, llego 10 minutos tarde. Seguro que Fulanito está allí esperándome desde hace media hora. Va a pensar que soy impuntual y que no tengo seriedad. Siempre me pasa lo mismo. Ya lo decía yo: debería haberme puesto en marcha antes, pero soy muy vago. No tenía ganas de salir y debería haberme quedado en casa...
Probablemente,  si seguimos dialogando con nosotros mismos (y tenemos la autoestima baja) llegaríamos a la conclusión de que lo mejor para la humanidad hubiera sido no nacer. ¿Por qué en nuestro diálogo aparece ese castigo hacia nosotros mismos: "no tengo seriedad", "soy muy vago", "debería haberme quedado en casa"... ?

Una persona con alta autoestima, podría pensar lo siguiente:
Llego 10 minutos tarde. Voy a llamar a Fulanito y le cuento que me he retrasado porque no he tenido mucho tiempo. 
Así de simple.

Debemos aprender a racionalizar el diálogo interno. En lugar de pensar en conceptos exagerados y negativos sobre nosotros mismos, debemos controlar y racionalizar nuestra forma de pensar. Podríamos pensar así:
Llego tarde, sí, pero no pasa nada. La verdad es que no tenía muchas ganas de salir y por eso me he retrasado. Ahora se lo cuento a Fulanito. La próxima vez, intentaré ponerme en marcha antes. De todos modos, lo importante es que voy a ver a mi amigo.
Esta es la clave de todo. El pensamiento racional. Hay que desechar las creencias irracionales y sustituirlas por pensamientos lógicos o racionales.

Para conseguir esto, es fundamental que comprendamos cómo funcionan algunas técnicas de pensamiento y aprendamos un poco acerca de la terapia cognitiva.

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