El diálogo interno

miércoles, octubre 07, 2015
El diálogo interno

El diálogo interno. Este post tiene una importancia fundamental si lo que deseas es mejorar tu calidad de vida y convertirte en una persona feliz y que disfrute plenamente de la vida. Vamos a aprender en qué consiste el diálogo interno y cómo podemos gestionarlo para no dañar nuestra autoestima, mejorarla y ofrecer lo mejor de nosotros mismos en cada momento a los demás.

El diálogo interno no es más que el conjunto de las conversaciones que mantenemos con nosotros mismos. Toda conversación que mantengo con mi yo interior, con "esa vocecita" dentro de mí, es diálogo interno. En algunas ocasiones, la vocecita me da ánimos y me dice cosas positivas; pero en otras tantas ocasiones, esa vocecita me dice cosas negativas y mantiene conmigo conversaciones que me hacen sentir mal, disminuyen mi autoestima y evitan que me comporte de manera racional.

Supongamos que deseamos perder varios kilos. Al cabo del día, nos acordamos varias veces de este deseo y pensamos (en silencio): "necesito perder varios kilos; estoy muy gordo y la ropa no me queda bien. Me veo muy feo, ya no soy tan guapo como antes. Mi mujer no se fija en mí, ya no le parezco guapo. Tengo que empezar a hacer deporte. Pero necesito ropa deportiva y no tengo tiempo para comprarla. Además, apenas me queda dinero para llegar a final de mes. Mi trabajo no está muy bien pagado. Vaya vida que llevo: estoy gordo, no tengo un buen trabajo... Me estoy volviendo viejo. Seguro que pronto me pasa algo y nadie se acordará de mí: ¿quién se va a acordar con lo gordo que estoy y la vida tan asquerosa que llevo? Lo mejor sería no darle tantas vueltas a la cabeza y salir este fin de semana de juerga con mis amigos, a ver si me emborracho. Total, ¿qué otra cosa podría hacer?".

Hablando con nosotros mismos, hemos pasado de pensar que sería necesario iniciar una vida más sana y hacer algo de deporte, a pensar que lo mejor sería irse de juerga a emborracharse porque no valemos para otra cosa. ¡¡¡Menudo razonamiento!!!

Al hablar conmigo mismo y mantener este diálogo interno, he provocado que mi autoestima baje y me vea como una persona incapaz de hacer otra cosa que no sea abandonarse. He renunciado a mi capacidad de resolver problemas y alcanzar metas (adelgazar). Estoy empeorando mi calidad de vida.

¿De qué manera deberíamos haber ejecutado el diálogo interno? Muy fácil: racionalizando con detenimiento. Esto es fundamental: debemos llevar a cabo un proceso de identificación de las ideas negativas y sustituirlas, automáticamente, por pensamientos e ideas complementarios (positivos o, al menos, menos negativos). Esta forma de pensar no se alcanza de la noche a la mañana, y hacerlo de manera automática sólo será posible después de mucha práctica, por lo que debemos empezar cuanto antes.

Dicho lo anterior, el diálogo interno podría haber sido de la siguiente manera:
"Necesito perder varios kilos: estoy muy gordo y la ropa no me queda bien".
Bueno, puede que esté un poco más gordo que antes. A lo mejor esta ropa no me queda bien, pero seguro que otra ropa sí me queda bien.
"Me veo muy feo, ya no soy tan guapo como antes. Mi mujer no se fija en mí".
Etc, etc...

¿Como mejorar el diálogo interno?

Hay varias actuaciones que podemos poner en práctica desde ahora mismo:

  1. Cuestiona lo que piensas: ¿estoy gordo de verdad o simplemente he cogido unos pocos kilos? ¿en realidad sólo sirvo para beber y emborracharme? ¿No sirvo para estudiar? ¿Mi mujer ya no me quiere?... Seguro que la respuesta a estas preguntas es más simple y menos tremendista que lo que hemos pensado en un principio. 
  2. Identifica lo negativo y análizalo de manera objetiva y sosegada: cuando mantengas el diálogo interno, identifica aquellos pensamientos negativos; identifica todo aquello que te haga daño. En ese instante, sustituye ese pensamiento por una afirmación o pensamiento más racional que no te haga sufrir tanto. ¿Seguro que mi mujer no me quiere? Claro que me quiere, porque además de mi físico, está mi personalidad y todo el amor que me tiene... Parece una tontería, pero a veces es necesario pensar de esta manera tan primaria.
  3. Quiérete un poco más: cuando estés hablando contigo mismo y tu vocecita interior se empeñe en reflejar las cosas que no le gustan de ti, convéncete a ti mismo poniendo encima de la mesa todas las cosas buenas que hay en tu vida: ¿tu trabajo es malo? Puede que no sea el mejor del mundo, pero te permite hacer muchas cosas. ¿Estás gordo? Puede que necesites perder unos kilos, pero eres encantador...
  4. Aprende a relajarte: aprende a dialogar contigo mismo solo cuando te apetezca. No permitas que las ideas obsesivas te agobien y te angustien. Simplemente piensa que quizás ahora no sea el momento de mantener una conversación contigo mismo acerca de tu peso o la necesidad de hacer deporte o cambiar de trabajo. Quizás lo que debas hacer en ese instante es pasear, escuchar un poco de música o simplemente descansar un rato.
  5. Dialoga de vez en cuando contigo mismo acerca de todas las cosas positivas que hay en tu vida: de vez en cuando, habla contigo mismo acerca de todo lo bueno que tienes y has conseguido, que seguro que es mucho: relaciones con amigos, la última película que viste que te gustó, tu último libro, un paseo, una cerveza con algún amigo...
  6. Dirige tus pensamientos: dirige tu diálogo interno de la manera más positiva y efectiva para ti. No permitas que te abrumen los pensamientos negativos. No permitas que tu mente funcione en modo de piloto automático.
Si cultivas estas costumbres, poco a poco, aprenderás a gestionar tu diálogo interno de manera más positiva, con todos los beneficios que ello conlleva:
  • Mejor autoestima.
  • Autoconocimiento.
  • Pensamientos dirigidos.


Artículos Relacionados

Previous
Next Post »

1 comentarios:

Write comentarios
Eduardo Gil
AUTHOR
13 de noviembre de 2017, 18:02 delete

Mucha razón en este post. Me ha encantado la hilera de pensamientos negativos. Como me identifico. Yo también me encuentro en much´simas ocasiones así y estoy yendo a terapia para trabajar sobre ello, ya que los últimos meses han sido muy duros. Gracias por estos textos que ayudan a reforzar las prácticas de debate interno y de diálogo.

Reply
avatar