El registro de anotaciones en el diálogo interno

domingo, octubre 11, 2015
Registro de anotaciones. Diálogo interno
¿Sómos conscientes de lo que pensamos? ¿Somos conscientes de lo rápido que pensamos? El diálogo interno es el conjunto de "conversaciones" que mantenemos con nosotros mismos... A lo largo del día pensamos y pensamos, ideamos, imaginamos... Si somos emocionalmente estables y poseemos una "adecuada" fortaleza y salud mental, los pensamientos irán y vendrán sin ocasionarnos mucho daño. Sin embargo, cuando atravesamos momentos difíciles y nuestro ánimo está bajo, los pensamientos negativos serán más recurrentes y obsesivos: en estos momentos es cuando aflorarán muchos ejemplos de distorsiones cognitivas que nos harán ver la realidad de manera más exagerada y negativa (distorsionada) de lo que es en verdad.

Es importante tomar consciencia de lo que pensamos. Esta es la base de la terapia cognitiva: la vida, en general, nos pondrá a prueba enfrentándonos a difíciles situaciones. Sin embargo, no es la situación en sí lo que nos hará sufrir: lo que nos hace daño es lo que nosotros pensamos acerca de la propia situación. Por este motivo, es fundamental que seamos conscientes de lo que pensamos en cada momento.

Una vez que tengamos claro qué pensamos, procederemos a estudiar qué sentimos y, a continuación, aplicar mecanismos para actuar y pensar de un modo más sano y efectivo para nosotros. Obviamente, no estamos hablando de aplicar un truco de magia. Esta solución no se puede poner en práctica de la noche a la mañana; pero debemos comenzar a trabajar cuanto antes para comenzar a ver resultados a medio plazo.

Así pues, comenzaremos por anotar qué pensamos: simplemente. Para lograr ese objetivo, puede ser de utilidad disponer de un diario: cualquier lugar donde podamos escribir, llanamente, lo que pensamos. No tenemos por qué escribir todo, solo aquello relacionado con el problema o problemas puntuales que en este momento toman protagonismo en nuestras vidas.

Supongamos que hemos terminado una relación de 10 años. Seguramente nos sentiremos abrumados, deprimidos. Ha sido nuestra mujer la que nos ha abandonado. Además, lo ha hecho por otro hombre. Tenemos hijos... Esta situación puede superarnos.

Lo lógico y recomendable sería ponerse en manos de un terapeuta (un psicólogo). Pero podemos ir adelantando el trabajo. Intentaremos tomar consciencia de lo que pensamos en cada momento. Luego lo racionalizaremos (esto lo veremos en otro artículo).

Anotaremos lo que pensamos: "mi mujer se ha ido. Seguro que está en la cama con otro. Ya no me quiere. Voy a estar solo siempre....".

Una vez que tengamos bien estructurados y anotados estos pensamientos, anotaremos lo que sentimos cuando pensamos esas cosas. Insisto, esto lo estudiaremos en otro momento. Ahora, simplemente, se trata de escribir lo que pensamos. Un pensamiento, una línea.

A estas anotaciones las llamaremos registro de pensamientos y serán fundamentales más adelante. Guardadlas en lugar seguro.

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