La dependencia emocional y la libertad

domingo, octubre 11, 2015
La dependencia emocional y la libertad

Un claro ejemplo de lo que es la dependencia emocional lo tenemos en aquellas relaciones donde uno de los miembros se empeña en coartar la libertad del otro. Esto significa, simplemente, que uno de los dos (la persona dependiente) evita a toda costa que el otro invierta su tiempo en lo que quiere, tan solo porque siente que al pasar menos tiempo juntos por la voluntad de su pareja, ésta lo quiere menos. Hablamos de posesión y de inseguridad, en cuanto la persona dependiente posee la voluntad de su pareja y evita que tome decisiones y actúe en libertad.

Si actúas de esta manera, está claro que tienes un problema de dependencia emocional. Lo natural sería que afrontaras las decisiones de tu pareja con naturalidad y seguridad, sin cuestionarte por qué decide pasar tiempo sin ti para dedicarlo a sus aficiones, a sí misma o a lo que le dé la gana.

De nuevo, como en la mayoría de desequilibrios emocionales, no existe una receta "mágica". No existen "10 pasos para superar la dependencia emocional". Ahora bien, lo que sí existe es la explicación y causas del problema y, a partir de ahí, el planteamiento a medio plazo de la solución. En otras palabras: la solución existe pero requiere trabajo y constancia. Me gustaría poder decir: "no os preocupéis, tengo un truco para superar todos vuestros problemas", pero no sería honesto: os estaría engañando (y cualquiera que os lo diga, también).

El principal problema de las personas dependientes es su baja autoestima. No te quieres y, desgraciadamente, aunque tú no te des cuenta, eso significa que tampoco quieres a la persona con la que compartes tu vida. Probablemente la "necesitas" para poder estar tranquila o tranquilo; puede que la necesites para no sentirte solo; pero en el fondo no te entregas a tu pareja ni te responsabilizas de tu parte de la relación. Es posible que tampoco te hayas planteado seriamente qué es lo que esa persona te ofrece o, de manera más importante, qué es lo que tú le puedes ofrecer a ella.

Puede que estés pensando: "¿Cómo? ¿Qué yo no me entrego a mi pareja? Eso es mentira, si yo siempre estoy disponible para pasar todo el tiempo con ella... ¿No me responsabilizo de mi parte de la relación? ¿Qué significa eso?"

Te lo explico: la entrega implica confianza. Entregarse a otra persona significa abrir tu corazón desinteresadamente y mostrar tus sentimientos, explicar lo que sientes y proteger y cuidar a la otra persona sin esperar nada a cambio. Me entrego a ti porque he decidido mostrarme ante ti tal y como soy, respetándote y sin exigir nada a cambio. Todo, obviamente, dentro de un marco común de respeto y convivencia pacífica.

Sin embargo, tú, persona dependiente, posiblemente creas que te entregas a tu pareja, simplemente porque sientes que la quieres mucho y pasas tiempo con ella... ¿Te has preguntado, alguna vez, qué cosas o aficiones has dejado de lado? ¿Qué cosas te gustaría emprender y no emprendes porque sientes que tienes que pasar todo el tiempo junto a tu pareja? La entrega no significa "regalar tiempo". Uno entrega su confianza, sus secretos y, por supuesto, también su tiempo; pero no todo el tiempo. Debemos aprender a cuidar de nosotros mismos para cuidar a los demás; y cuidar de uno mismo significa dedicarse a sí mismo tiempo de calidad para desarrollar sus capacidades personales.

Sin embargo, la persona dependiente exige a su pareja que le dedique todo su tiempo; le exie que permanezca a su lado. Prohibimos a nuestras parejas que salgan con sus amigos, les prohibimos que vayan al gimnasio, les prohibimos que hagan con su tiempo, en definitiva, lo que les dé la gana.

¿Pensáis que cualquier persona está dispuesta a vivir en una "cárcel emocional" como ésta? Si vuestra pareja es también dependiente, es posible que aguante un poco y sucumba ante vuestras exigencias. Sin embargo, la mayoría de las personas no son capaces de soportar este martirio, por lo que tarde o temprano vuestra pareja decidirá terminar la relación porque no le dejáis tiempo para respirar.

No hay mayor demostración de amor, desde mi punto de vista, que la renuncia. Es decir, si aceptáis y renunciáis voluntariamente a pasar tiempo con vuestra pareja, a cambio de que ella dedique su tiempo a ser feliz, os estaréis realmente entregando en cuerpo y alma a ella. Esa es para mí una buena prueba de amor: hacéis algo para que vuestra pareja sea feliz sin exigir nada a cambio.

No vayáis a confudiros: no se trata de hacer siempre lo que diga vuestra pareja. Somos humanos y necesitamos expresar nuestras emociones, siempre desde el respeto. Se trata, por tanto, de respetar las decisiones de nuestra pareja, no de hacer lo que ella diga u ordene (esto podría ser maltrato si lo que se nos pide es humillante o carente de respeto, y lo analizaremos otro día).

En definitiva, debemos aprender a respetar las decisiones de nuestra pareja y pensar en su propia felicidad.

¿Cómo luchar contra la dependencia emocional?

La respuesta a esta pregunta es muy sencilla. Debemos aumentar nuestra autoestima. Para ello os recomiendo que le echéis un vistazo a la sección de autoestima de www.psicobloglive.com.

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