Mejorar la autoestima. Elimina los pensamientos polarizados

miércoles, octubre 07, 2015
Mejorar la autoestima. Pensamiento polarizado

Mejorar la autoestima. Elimina los pensamientos polarizados. Con este artículo iniciamos una serie de textos donde se pretende hablar de todas aquellas acciones que podemos llevar a cabo por nuestra cuenta para aumentar nuestra autoestima. En concreto, vamos a hablar del pensamiento polarizado y de cómo éste nos perjudica de cara a tener una buena autoestima.

El pensamiento polarizado es un tipo de distorsión cognitiva que consiste en evaluar una situación de manera absoluta, en términos de "blanco o negro", "todo o nada", "sí o no". Cuando pensamos de manera polarizada, somos incapaces de aceptar que la realidad posee matices y no se debe valorar de manera tan radical ni extrema. No somos capaces de clasificar ni asignar a las cosas o a las personas características moderadas: simplemente nos movemos en los extremos (en los polos).

Un ejemplo: supongamos que dirigimos un equipo de trabajo en una empresa. En los últimos días, las cosas en la oficina no han ido demasiado bien: se han cometido errores y no se ha cumplido con los plazos acordados para algunas de las tareas (las más importantes). A los pocos días, alguien nos pregunta por el trabajo: oye, ¿qué tal con tus compañeros de trabajo? Nuestra respuesta: "fatal, son todos unos gandules".

Si nos fijamos, estamos evaluando la situación de manera radical. El hecho de que el trabajo no haya salido bien, no significa que nuestros compañeros sean unos gandules y que con ellos nos vaya fatal. Lo racional hubiera sido analizar la situación y reconocer que todos nos hemos esforzado durante estos últimos días pero, a pesar de ello, no hemos podido cumplir con lo que se esperaba de nosotros. Las cosas han salido mal, pero ello no significa que mis compañeros sean unos gandules; al contrario, se han esforzado mucho y tengo mucho motivos para celebrar que estén ahí.

Otro ejemplo: un día nos cruzamos con un vecino y no nos saluda. Pensamos: "este tío es muy mala persona". ¿Por qué? No lo conocemos, no podemos saber si es mala persona; pero además, el hecho de no habernos saludado no lo convierte en "malo". Puede ser tímido, simplemente. O quizás hoy esté de mal humor. O quizás sencillamente sea un maleducado, lo cual es muy diferente de ser mala persona.

No debemos pensar de una manera tan radical: entre el 0 y el 10 hay infinitos números. Entre el blanco y el negro existen infinidad de colores. Nada ni nadie es perfecto o imperfecto, blanco o negro. La realidad se puede definir y clasificar en términos intermedios.

Recordad: "en el término medio está la razón".

Eliminar el pensamiento polarizado para aumentar la autoestima

Sin darnos cuenta, en muchas ocasiones pensamos de manera polarizada, extrema o radical, dañando poco a poco nuestra visión de nosotros mismos: nuestra autoestima.

Ejemplo: un día suspendo un examen. Al ver la nota, pienso: "soy un desastre. No sirvo para estudiar".

Me estoy castigando. Nos hacemos daño con este tipo de pensamientos radicales e irracionales que no se corresponden con la realidad. El hecho de suspender un examen es algo normal. Al igual que equivocarse en el trabajo, retrasarse en una cita, darle un pequeño golpe al coche mientras aparcamos, etc, etc...

Lo racional hubiera sido pensar así: "he suspendido el examen porque no he estudiado lo suficiente. Intentaré dedicarle un poco más de tiempo la próxima vez para prepararlo mejor. El hecho de suspender el examen no me convierte en un desastre ni en un inútil. Simplemente debo concentrarme un poco más y organizarme un poco mejor y seguro que pronto aprobaré".

El hecho de pensar de manera racional no va a eliminar el dolor por completo de nuestras vidas; es decir, al suspender un examen es posible que nos sintamos un poco decepcionados. Pero si pensamos de manera racional, no dañaremos nuestra autoestima y, por tanto, será más fácil superar los obstáculos que nos encontremos en el camino.

Recordad, el pensamiento polarizado nos hace daño, nos castiga y, con ello, baja nuestra autoestima. Debemos esforzarnos en pensar de manera racional y reconocer que la realidad se debe interpretar sosegadamente, asignado a los hechos valores comedidos que no se encuentren en los extremos.

En lugar de afirmar que "soy un desastre", "soy un inútil", "no sirvo para esto"; podemos decir: la próxima vez me saldrá mejor", "he tenido mala suerte", "quizás debería haber estudiado más", "sé hacerlo bien pero hoy no era mi día"... Siempre en el término medio.

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