Relación de pareja feliz. Las claves de las parejas felices

miércoles, octubre 28, 2015
Relación de pareja feliz. Las claves de las parejas felices

La literatura acerca de las relaciones de pareja está inundada de tópicos, trucos, secretos y fórmulas mágicas que nos prometen una vida llena de felicidad junto a nuestra pareja: los 10 secretos de las parejas felices; los 10 hábitos de toda pareja feliz... A modo de libro de recetas nos indican los pasos que tenemos que dar para crear una vida plena, feliz y armónica lejos de todo problema...

Sin embargo, estos mismos recetarios ignoran quiénes somos, cómo nos comportamos, qué cargas emocionales arrastramos y, en todo caso, las inercias y sinergias que se dan en toda relación de pareja. Se aventuran a indicarnos cómo debemos vivir y de qué manera debemos comportarnos, a pesar de no conocernos en absoluto. Todos estos blogs y revistas nos tratan a todos por igual en un artículo; y en el siguiente dicen que toda persona es un mundo... Qué gracia.

Las claves de las parejas felices no dejan de ser generalidades: epítetos con los que toda relación desearía poder ser calificada. En todos esos artículos encontraréis cosas como estas:

1. Una pareja feliz se comunica con sinceridad.
2. Comparten proyectos de futuro.
3. Las parejas felices mantienen relaciones sexuales con frecuencia.
4. Los miembros de una pareja feliz respetan la intimidad, independencia y espacio del otro.

Fijaos: comunicación, sinceridad, futuro, sexo, intimidad, independencia... Y si bien es cierto que estas características se suelen dar en parejas que podríamos calificar como "felices", existen muchas otras parejas que, a pesar de reunir todos estos requisitos, no se consideran felices. ¿Por qué?

La pareja feliz a priori y a posteriori

Difícil pregunta la anterior. A veces nos engañamos a nosotros mismos, consciente o inconscientemente. Vivimos en una relación en la que podríamos tener todo lo mencionado antes (sinceridad, respeto, sexo, independencia) pero nos sentimos vacíos e infelices. El problema en este caso es que no somos felices con nosotros mismos. Esta infelicidad es a priori, es decir, antes de empezar la relación.

En otros casos, nuestra relación de pareja funciona a la perfección pero necesitamos algo más: nos comunicamos, hay sinceridad, sexo; pero al mismo tiempo, echamos de menos sensaciones que nos hagan sentir vivos. Todo es rutina, aburrimiento y monotonía que han llegado a nuestras vidas a posteriori.

Por lo tanto, si bien insisto en que no hay una receta para garantizar que nuestra relación de pareja sea feliz, sí que podemos concluir que debemos reforzar dos aspectos cuando tenemos una relación:

Por un lado, la felicidad a priori: no podremos ser felices en una relación si antes no somos felices con nosotros mismos. Y todo ello implica saber estar solos, respetar la soledad de nuestra pareja, sus proyectos y espacios... En definitiva, habernos desprendido definitivamente del lastre de la dependencia emocional. Ser propietarios y responsables de nuestras propias emociones y no depender ni necesitar a nuestra pareja para ser plenamente felices. Esto está igualmente aparejado a tener una alta autoestima: creer en nosotros mismos y complementar nuestra vida compartiéndola con otra persona.

Por otro lado, la felicidad a posteriori. Debemos ser conscientes en todo momento de qué rumbo queremos para nuestra vida. Si nos invade la sensación de aburrimiento y rutina en la relación, hay algo que no funciona adecuadamente. En este caso, si bien podríamos cultivar todo lo que estamos acostumbrados a leer por ahí (pasión, romanticismo, confianza, comunicación) podríamos no terminar sintiéndonos bien en pareja: quizás porque no estamos preparados, porque somos muy independientes o porque preferimos estar con otra persona.

Por tanto, no creo que haya una receta mágica. La felicidad en pareja se tiene o no se tiene. Punto. No hay más. Depende de lo felices que seamos por nuestra cuenta y del estado general de la pareja. Hay aspectos que pueden potenciarse, pero que no solucionarán posibles problemas de calado que tengamos por nuestra cuenta o en común. A veces las cosas se acaban y no hay trucos ni secretos mágicos para recuperarlas.

Alguien podría decir:
Si no te sientes pleno con una persona, es porque no estás enamorado.
Yo plantearía lo anterior de otra manera: puedes sentirte pleno con una persona sin estar enamorado de ella. ¿El enamoramiento dura para siempre? Creo que no, y ahí está la clave de la felicidad a posteriori: es imprescindible ser conscientes de que las mariposas en el estómago disminuirán su intensidad con el paso del tiempo; por lo que lo importante es el sentimiento de plenitud y felicidad que reporta compartir "cosas" con la otra persona. Puedes tener confianza, sexo, sinceridad, independencia, etc, con tu pareja; pero ese sentimiento de plenitud y satisfacción general puede no depender de esas facetas "mágicas" que muchas revistas nos quieren meter a presión.

Este es el caso de muchas parejas que terminan separándose simplemente porque dejan de quererse. Es una realidad; algo tangible a lo que muchos de nosotros podríamos enfrentarnos en el futuro y que debemos aceptar. Y suele ser común que estas parejas acepten la separación desde el plano de la amistad y el respeto mutuo; desde el plano del amor. Pero un amor diferente, no pasional ni romántico; un amor basado en un respeto y admiración profundas que no ha dado para más, para todas las cosas que uno puede demandar en una relación

¿Cuáles son vuestras claves para vivir una relación feliz en pareja? ¿Existen esas claves? ¿Dura el amor para siempre?




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